Un proyecto embebido dota de IA a las decoraciones de Halloween
Naveen Kumar ha presentado un proyecto denominado «Spooky Sassy Pumpkin», una decoración interactiva de Halloween que incorpora capacidades de inteligencia artificial para ir más allá de los elementos estáticos o los sensores de movimiento con audio pregrabado. Este desarrollo permite que la calabaza detecte la presencia de personas, capte sus preguntas y genere respuestas dinámicas.
El sistema se distingue por procesar toda la inteligencia artificial de manera local, lo que elimina la dependencia de conexiones a internet o servicios en la nube, y consecuentemente, las preocupaciones relacionadas con la privacidad de los datos. Según informa Hackster.io, el núcleo del proyecto es una placa Arduino VENTUNO Q, que combina un procesador Qualcomm Dragonwing IQ8 con un microcontrolador STM32H5. Esta configuración proporciona 40 TOPS de aceleración de procesamiento neuronal y 16 GB de RAM, una capacidad suficiente para ejecutar simultáneamente varios modelos de IA de menor tamaño.
Para la interacción, la «Spooky Sassy Pumpkin» integra una webcam Logitech C270 para la entrada de vídeo y audio, un altavoz de 3 vatios para la salida de voz y una unidad M5Stack FlashLight para efectos de iluminación interna. La estructura física consiste en una calabaza de plástico estándar, a la que se le añadió un soporte diseñado mediante impresión 3D para la webcam y la linterna, con el altavoz y el cableado ocultos en su interior.
El desarrollo de software se realizó con Arduino App Lab y emplea cuatro modelos de inteligencia artificial específicos: un modelo de detección facial de Qualcomm para identificar visitantes, un modelo Whisper Small cuantificado para convertir el habla en texto, un modelo de lenguaje de visión Qwen3-VL-4B que analiza la pregunta junto con una imagen capturada por la cámara para generar una respuesta, y un modelo de texto a voz Melo para dar voz a la calabaza. Kumar configuró el modelo de lenguaje de visión para que la calabaza se comportara de forma «espeluznante y sarcástica», limitando las respuestas a menos de diez palabras, lo que optimiza el tiempo de generación de voz.
Los efectos de iluminación interna, controlados independientemente por el microcontrolador STM32, varían según la actividad de la IA: parpadean en reposo, se mantienen fijos al escuchar, pulsan mientras el sistema procesa y destellan rápidamente al hablar. La calabaza saluda automáticamente al acercarse un visitante, escucha sus preguntas y continúa la interacción mientras permanezca cerca, despidiéndose cuando se aleja. El proyecto presenta como limitación inicial retrasos en la inicialización del reconocimiento de voz, que pueden provocar la pérdida del inicio de algunas preguntas. A pesar de ello, el sistema sirve como ejemplo de la colaboración de múltiples modelos de IA en una única plataforma embebida para crear personajes interactivos sin depender de la computación en la nube.
Fuente original: Hackster.io







