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BepiColombo avanza en su aproximación a Mercurio con la separación del módulo de transferencia

La misión conjunta de ESA y JAXA completa una fase crucial en su complejo viaje hacia el planeta interior del sistema solar.

La misión BepiColombo, una colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), ha alcanzado una etapa significativa en su largo recorrido hacia Mercurio. Según ha reportado The Conversation Espaa, la sonda ha completado con éxito la separación de su Módulo de Transferencia de Mercurio (MTM), componente que ha proporcionado la energía y la propulsión necesarias durante los últimos ocho años.

Este evento marca el comienzo de la fase final antes de la inserción orbital. Aunque BepiColombo se encuentra aún a más de tres millones de kilómetros de su destino, la llegada al planeta no será un suceso instantáneo, sino un proceso gradual de maniobras que se extenderá a lo largo de aproximadamente seis meses. La entrada en órbita de Mercurio está prevista para el 21 de noviembre, y el envío constante de resultados científicos comenzará formalmente el 6 de abril de 2027.

La misión BepiColombo está compuesta por dos módulos científicos independientes: el Mercury Planetary Orbiter (MPO) de la ESA, diseñado para estudiar la superficie, geología, composición e interior del planeta; y el Mercury Magnetospheric Orbiter (MMO/Mio) de la JAXA, enfocado en el análisis del campo magnético y la magnetosfera. Ninguna parte de la misión está configurada para posarse sobre la superficie mercuriana.

La exploración de Mercurio se presenta como un desafío ingenieril debido a su proximidad al Sol. Alcanzar el planeta requiere un frenado constante para contrarrestar la aceleración gravitacional solar, lo que se logra mediante complejas maniobras de asistencia gravitacional. BepiColombo ha realizado nueve de estos sobrevuelos –uno a la Tierra, dos a Venus y seis al propio Mercurio– para ralentizar su velocidad antes de su inserción orbital definitiva. Además, los instrumentos de la sonda deben soportar temperaturas extremas, que oscilan entre los 430 °C diurnos y los -183 °C nocturnos.

Esta misión tiene como objetivo desentrañar misterios clave sobre Mercurio, un planeta relativamente poco explorado. Las sondas previas, como la Mariner 10 de la NASA y la MESSENGER estadounidense, ya revelaron datos sorprendentes, como la existencia de hielo en cráteres polares permanentemente en sombra y la presencia de unas oquedades brillantes denominadas _hollows_. BepiColombo ya ha contribuido con hallazgos como el descubrimiento en 2021 de que los electrones de la magnetosfera se precipitan directamente sobre la superficie de Mercurio, emitiendo rayos X en un fenómeno auroral que emerge del suelo, según investigaciones publicadas en _Nature Communications_. Se espera que la misión revolucione la comprensión sobre el origen de su campo magnético, su inusual densidad interna y la composición geológica de su superficie.

Fuente original: The Conversation Espaa

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