biotecnologia

Un ratón con neuronas humanas complementa su cerebro

El experimento, publicado en Nature, valida nuevas vías para la investigación neurológica y abre el debate ético sobre las quimeras interespecíficas.

El laboratorio de Sergiu Pasca en la Universidad de Stanford (EE. UU.) ha desvelado la creación de un ratón quimérico cuyo cerebro incorpora neuronas humanas funcionales. Este desarrollo, publicado en la revista Nature en 2026, utiliza una estrategia innovadora para investigar el comportamiento neuronal humano in vivo.

El experimento se fundamenta en la generación de ratones modificados genéticamente para carecer de corteza cerebral e hipocampo, áreas cruciales para la memoria y otras funciones cognitivas. Posteriormente, se inyectaron células neuronales humanas, derivadas de organoides cerebrales, en el cerebro de estos ratones, con el objetivo de que colonizaran y suplieran las áreas ausentes. Las neuronas humanas se integraron en el desarrollo del sistema nervioso central del ratón, asumiendo la función de las células nativas faltantes.

Los denominados “ratones complementados” no mostraron los comportamientos anómalos, como falta de coordinación motora fina y alteraciones en la memoria de trabajo, que sí se observan en ratones genéticamente modificados con las mismas deficiencias cerebrales. Además, su comportamiento general no distó del de ratones silvestres de control. Este resultado valida la capacidad de las neuronas humanas para integrarse y funcionar en un entorno cerebral de roedor, extendiendo trabajos previos del mismo laboratorio que en 2022 inyectaron neuronas humanas en ratas recién nacidas, logrando que estas establecieran conexiones activas.

No obstante, la investigación también reveló ciertas limitaciones. En los ratones complementados, la estructura laminar característica de la corteza cerebral no se reprodujo completamente. Asimismo, se observaron anomalías en la marcha cuando los animales eran sometidos a falta de oxígeno, un hecho que los autores atribuyen al diferente tiempo de desarrollo entre las neuronas humanas (6 a 12 meses) y las de ratón (5 semanas).

Este avance ofrece una herramienta prometedora para la evaluación funcional de neuronas humanas afectadas por trastornos neurológicos en un organismo completo. Sin embargo, como señala The Conversation España en un artículo sobre este tema, la creación de quimeras interespecíficas, especialmente aquellas que integran tejidos cerebrales humanos, impulsa una reflexión ética profunda. Cuestiones como el estatus legal y la protección de estos nuevos seres, y la posible aparición de comportamientos asociados a la conciencia en especies que normalmente no la poseen, emergen como desafíos que requieren un debate urgente en la bioética.

Fuente original: The Conversation Espaa

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