PsiQuantum revela su plan para un ordenador cuántico de gran escala basado en fotones
PsiQuantum ha anunciado su hoja de ruta para el desarrollo de un ordenador cuántico de magnitud considerable, distinguiéndose por emplear la fotónica como sustrato tecnológico principal. Este enfoque, que utiliza fotones —partículas de luz— como unidades básicas de información cuántica (qubits), es una de las vías de investigación en la carrera por construir máquinas cuánticas funcionales y escalables.
El diseño propuesto por PsiQuantum enfatiza una arquitectura que, si bien se basa en principios de la computación cuántica fotónica, requiere una infraestructura física de gran envergadura y sofisticación. La compañía describe un sistema que se alojaría en una sala especialmente diseñada para ello, combinando características de un centro de datos por su complejidad y tamaño, con las de una fábrica industrial debido a sus requisitos de refrigeración extrema. En el corazón de esta instalación se encontraría un centenar de gabinetes de acero inoxidable, cada uno con una altura aproximada de 1,8 metros (seis pies), que estarían conectados a un sistema de suministro de helio líquido. Este sistema es crucial para mantener los componentes internos a temperaturas de solo unos pocos grados por encima del cero absoluto, condición indispensable para el correcto funcionamiento de los qubits fotónicos y para minimizar la decoherencia, uno de los mayores desafíos en la computación cuántica.
La computación cuántica fotónica busca explotar las propiedades cuánticas de los fotones, como la superposición y el entrelazamiento, para realizar cálculos a una escala y velocidad inalcanzables para los ordenadores clásicos. Teóricamente, esta aproximación ofrece ventajas potenciales como una menor susceptibilidad a ciertos tipos de ruido y una posible integración con la infraestructura de comunicaciones ópticas existente. No obstante, su desarrollo plantea desafíos significativos relacionados con la generación, el control preciso y la detección eficiente de grandes volúmenes de fotones, así como la implementación de mecanismos robustos de corrección de errores cuánticos. El plan de PsiQuantum se inscribe en la ambiciosa meta de superar estas barreras técnicas y materializar el potencial transformador de la computación cuántica en campos como la medicina, la ciencia de materiales y la optimización de procesos complejos.
Por qué importa
La búsqueda de un ordenador cuántico verdaderamente escalable y tolerante a fallos es uno de los mayores desafíos tecnológicos de la actualidad. Diversas arquitecturas físicas —como los qubits superconductores, los iones atrapados o los átomos neutros— compiten por liderar este campo. La computación cuántica fotónica, propuesta por empresas como PsiQuantum, representa una alternativa prometedora. Su potencial radica en el uso de fotones, que son menos propensos a la decoherencia y pueden ser transmitidos a largas distancias, aunque su manipulación precisa y la interconexión a gran escala plantean retos de ingeniería considerables.
Una instalación de alta exigencia
La infraestructura física necesaria para el ordenador cuántico de PsiQuantum ha sido descrita como un híbrido entre un centro de datos y una fábrica de helados. Este complejo albergará alrededor de cien gabinetes de acero inoxidable, cada uno de unos 1,8 metros de altura. Todos ellos estarán conectados a un sistema de helio líquido diseñado para mantener una temperatura operativa de solo unos pocos grados por encima del cero absoluto, fundamental para el rendimiento de los componentes fotónicos.
Datos clave
| Empresa | PsiQuantum |
|---|---|
| Tecnología de qubits | Fotones (luz) |
| Número de gabinetes | Un centenar |
| Altura de gabinetes | Aproximadamente 1,8 metros (6 pies) |
| Temperatura de operación | Pocos grados por encima del cero absoluto |
Fuente original: MIT Technology Review







