biotecnologia

El microbioma intestinal emerge como factor clave en la fertilidad humana

Investigaciones recientes consolidan el papel de la microbiota en la salud reproductiva, desafiando enfoques simplistas de la dieta.

La Sociedad Española de Fertilidad indica que uno de cada diez bebés nacidos en España desde 2021 es resultado de la reproducción asistida, una tendencia influida por el aumento de las tasas de infertilidad y la edad media de gestación. Ante esta realidad, el sector de soluciones para la fertilidad ha crecido, si bien parte de sus propuestas carece de respaldo científico sólido.

Sin embargo, la evidencia acumulada en los últimos años, como se destaca en una publicación de The Conversation España, subraya la relevancia del eje intestino-reproducción. Estudios y revisiones recientes describen una comunicación constante entre el intestino y el sistema reproductor. La microbiota intestinal, a través de vías inmunitarias, endocrinometabólicas y de barrera mucosa, modula procesos clave como la inflamación, el equilibrio hormonal y la integridad del epitelio reproductivo. Específicamente, metabolitos microbianos influyen en el “estroboloma” (genes bacterianos que metabolizan el estrógeno), impactando la receptividad endometrial y la implantación embrionaria. Un desequilibrio de esta microbiota, o disbiosis, se ha asociado a condiciones como el síndrome ovárico metabólico poliquístico (SOMP), la endometriosis, el fallo de implantación recurrente y la infertilidad de causa no explicada.

El patrón se replica en el ámbito masculino. Una revisión sobre la microbiota en la función reproductiva del hombre documenta su influencia en la calidad espermática, la estructura testicular y los niveles hormonales. El concepto de “androbactoma” ilustra este vínculo, señalando cómo la disbiosis puede afectar la fertilidad masculina mediante inflamación sistémica, estrés oxidativo, alteración endocrina y cambios epigenéticos en las células germinales.

Estos hallazgos desarticulan la noción de una “dieta universal de la fertilidad” o de suplementos milagrosos. Cada microbioma es único, influenciado por múltiples factores individuales. La ciencia, en lugar de un ingrediente singular, ha identificado patrones alimentarios que favorecen una microbiota más diversa y funcional. El Índice Dietético para la Microbiota Intestinal (DI-GM) es una herramienta desarrollada por investigadores para medir este efecto. Análisis de la encuesta nacional estadounidense NHANES han mostrado que mujeres con puntuaciones elevadas en este índice presentan un riesgo significativamente menor de infertilidad, con reducciones de hasta un 37% en el cuartil superior.

Frente a la eficacia de una alimentación rica en vegetales, coherente con patrones como la dieta mediterránea, la mayoría de los suplementos para la fertilidad en el mercado carecen de investigación rigurosa. Revisiones han encontrado que menos de la mitad de los antioxidantes de venta libre para la fertilidad masculina habían sido probados en ensayos clínicos de calidad, y la evidencia para probióticos en parejas infértiles es limitada y heterogénea.

En consecuencia, la estrategia más respaldada por la ciencia para optimizar la fertilidad se centra en cultivar la diversidad del ecosistema intestinal a través de hábitos alimentarios sostenidos: variar las fuentes de fibra, incorporar legumbres y alimentos fermentados, y moderar el consumo de ultraprocesados.

Fuente original: The Conversation Espaa

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