La nueva planta solar híbrida de China en el Gobi: almacenamiento térmico con sales fundidas sin litio
Situada en el desierto del Gobi, a los pies de los montes Tianshan en la región autónoma de Xinjiang, China ha puesto en funcionamiento una instalación solar híbrida de 1 gigavatio (GW). Este proyecto, desarrollado por la corporación estatal China Three Gorges, conocida por su infraestructura en energías renovables, busca abordar el desafío de la intermitencia de la energía solar.
Según información de elmundo.es, la entrada oficial en funcionamiento experimental de esta planta se produjo el 1 de julio, aunque la instalación ya llevaba varios meses operativa y conectada a la red eléctrica regional.
Un diseño híbrido para la generación continua
La planta se compone de dos secciones principales: 900 MW corresponden a paneles fotovoltaicos convencionales, mientras que los 100 MW restantes provienen de un sistema termosolar de concentración (CSP). La combinación de ambas tecnologías permite optimizar la producción de electricidad, aprovechando la generación directa de los paneles durante las horas de sol y recurriendo al componente termosolar para prolongar el suministro cuando la radiación disminuye o desaparece.
El sistema termosolar de 100 MW es el encargado de almacenar la energía. Para ello, utiliza aproximadamente 260.000 espejos que cubren una superficie reflectante de unos 800.000 metros cuadrados. Estos espejos rastrean el movimiento del Sol y concentran su radiación en un receptor, elevando la temperatura de un sistema de sales fundidas, habitualmente una mezcla de nitrato de sodio y nitrato de potasio, hasta un rango de entre 400 y 565 grados centígrados.
Estas sales calientes se almacenan en grandes depósitos térmicamente aislados. Cuando cae la noche y la demanda eléctrica lo requiere, las sales transfieren su energía a agua a través de un intercambiador de calor, transformándola en vapor a alta presión. Este vapor impulsa una turbina conectada a un generador eléctrico, siguiendo un principio análogo al de las centrales térmicas. Este mecanismo permite a la instalación generar electricidad hasta ocho horas después de la puesta de sol, cubriendo así parte de la demanda energética regional durante las horas nocturnas.
Ventajas y límites del almacenamiento térmico
Una de las características distintivas de esta tecnología es su capacidad para almacenar energía sin depender de baterías electroquímicas convencionales, lo que significa que no necesita materiales críticos como el litio o el cobalto. El artículo sugiere que el sistema presenta un deterioro reducido con el paso del tiempo. Además, se proyecta que el almacenamiento térmico puede resultar económicamente competitivo frente a las baterías bajo determinadas condiciones, especialmente en instalaciones de gran tamaño y diseñadas para operar durante periodos prolongados.
Sin embargo, la tecnología termosolar de concentración con sales fundidas presenta ciertas limitaciones. Requiere una elevada radiación solar directa y grandes extensiones de terreno, lo que la hace idónea para regiones áridas o desérticas como el Gobi. Es importante señalar que la instalación no mantiene durante toda la noche la misma capacidad de generación que durante las horas de máxima radiación solar diurna.
Según las estimaciones de sus responsables, el proyecto tiene una capacidad de producción anual estimada de 2,07 teravatios hora (TWh), lo que podría abastecer a unas 830.000 viviendas. La inversión en la construcción de esta instalación ha ascendido a aproximadamente 450 millones de euros, consolidando la apuesta de China por soluciones innovadoras en el ámbito de las energías renovables a gran escala.
Datos clave
| Potencia total de la planta | 1 GW |
|---|---|
| Potencia fotovoltaica | 900 MW |
| Potencia termosolar | 100 MW |
| Número de espejos (CSP) | 260.000 |
| Superficie reflectante (CSP) | 800.000 m² |
| Rango de temperatura de sales fundidas | 400-565 °C |
| Inversión en construcción | 450 millones de euros |
| Fecha de entrada oficial en funcionamiento experimental | 1 de julio |
Fuente original: elmundo.es







