Rivian avanza en autonomía vehicular con chip propio y estrategia integral
Rivian ha implementado Autonomy+, un sistema de conducción semiautónoma de nivel 2+ según la clasificación de la Society of Automotive Engineers. Este sistema permite a los vehículos circular de un punto a otro en Estados Unidos y Canadá, aunque requiere la atención constante del conductor.
El despliegue inicial de Autonomy+ está previsto para finales de este año en el nuevo SUV R2 de Rivian. Los modelos R1S y R1T recibirán la funcionalidad mediante actualizaciones inalámbricas. El servicio estará disponible por una suscripción mensual de 49.99 dólares o un pago único de 2.500 dólares, buscando competir con ofertas similares en el mercado.
Un pilar central de esta estrategia es el desarrollo interno del Rivian Autonomy Processor (RAP1). Este chip de 5 nanómetros, fabricado por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., alcanza los 800 billones de operaciones por segundo (TOPS). Cada módulo de autonomía de Rivian integra dos de estos chips, lo que confiere una capacidad de procesamiento de 1.600 TOPS, superando las especificaciones de chips de propósito general de otros fabricantes. Esta integración vertical del hardware y el software ha permitido a la compañía acelerar el desarrollo.
La estrategia de Rivian para alcanzar la autonomía de nivel 4 se basa en un modelo de conducción de inteligencia artificial denominado Large Driving Model (LDM). Este modelo procesa datos brutos de sensores —cámaras, radar y, a partir del próximo año, lidar— en una arquitectura de extremo a extremo, que transforma directamente los datos en comandos de control para el vehículo. Este enfoque de "fusión temprana" maximiza la precisión al combinar la información sensorial antes del procesamiento neuronal.
Para el entrenamiento de su LDM, Rivian recopila y analiza datos de hasta 125.000 vehículos, refinando el modelo mediante simulaciones. Los sistemas se actualizan con nuevas versiones del LDM mensualmente a través de la red.
En su camino hacia la autonomía total, Rivian tiene planes concretos para la movilidad como servicio. La compañía ha firmado un acuerdo con Uber para suministrar hasta 50.000 robotaxis de nivel 4, con un despliegue inicial programado para 2028 en San Francisco y Miami, y una expansión a 25 ciudades en Estados Unidos, Canadá y Europa. Para el mercado de consumo, Rivian aspira a integrar capacidades de nivel 4 en sus vehículos de serie a partir de 2030, comenzando posiblemente con funciones de aparcamiento autónomo.
Adicionalmente, Rivian ha establecido una empresa conjunta con Volkswagen Group Technologies, que implica una inversión de hasta 5.800 millones de dólares por parte de Volkswagen. Este acuerdo facilita a Volkswagen el acceso a la arquitectura eléctrica de Rivian y al software del R2, pero no incluye la tecnología de autonomía desarrollada por Rivian.
La ambición de Rivian se enfrenta a desafíos como la percepción pública sobre la seguridad de los vehículos autónomos y la heterogeneidad regulatoria. No obstante, según la publicación IEEE Spectrum, la combinación de inversiones significativas y los avances en inteligencia artificial sugieren que la implementación masiva de vehículos realmente autónomos es inminente.
Fuente original: IEEE Spectrum







