Aficionados detectan ocultaciones estelares por asteroides para mapear su forma
Las ocultaciones estelares por asteroides ocurren cuando un asteroide en su órbita bloquea momentáneamente la luz de una estrella distante. Este evento proyecta una sombra en una franja específica de la superficie terrestre. Al registrar esta sombra desde múltiples puntos de observación, los astrónomos pueden mapear colectivamente la silueta del asteroide y determinar su forma.
Según se detalla en un artículo publicado por IEEE Spectrum [https://spectrum.ieee.org/asteroid-shadow], la capacidad de los astrónomos aficionados para estar en el lugar y momento precisos para registrar estas fugaces sombras —que pueden medir solo unos pocos cientos de metros de ancho y viajar a decenas de kilómetros por segundo— es una ventaja. Esto contrasta con la rigidez operativa de grandes telescopios, y permite que las observaciones de los aficionados complementen la labor de los profesionales.
La inversión requerida para este tipo de observación puede ser modesta. Un telescopio newtoniano de apertura de 130 milímetros, un soporte ecuatorial motorizado y una cámara astronómica de bajo costo son suficientes. Para asegurar la precisión de las mediciones, un componente clave es un sistema de calibración temporal, comúnmente denominado "flasher". Este dispositivo utiliza la señal de pulso por segundo de un módulo GPS de alta precisión para calibrar los tiempos de las imágenes, reduciendo la incertidumbre a milisegundos. Un "flasher" puede construirse con componentes como un módulo GPS, un microcontrolador Arduino Nano y algunos transistores y resistencias.
Las observaciones realizadas por aficionados pueden ser de gran valor científico. Los datos calibrados pueden compartirse con organizaciones como la International Occultation Timing Association (IOTA), contribuyendo al cuerpo de conocimiento sobre asteroides. Un ejemplo de estas mediciones incluye la observación exitosa del asteroide Duccio, de aproximadamente doce kilómetros de ancho, cuya sombra se desplazó a 24 kilómetros por segundo, permitiendo un registro claro y con buena resolución temporal a 24 fotogramas por segundo.
Fuente original: IEEE Spectrum







