Hack the North 2026 implementa credenciales electrónicas basadas en ESP32
Los organizadores de Hack the North 2026, liderados por Nicholas Ficara, concibieron el proyecto con el objetivo de dotar a los participantes de un dispositivo electrónico personalizable. La iniciativa, que arrancó en enero, buscaba integrar en una placa de circuito impreso elementos como una pantalla, botones, LEDs, capacidades de audio y conectividad inalámbrica, todo ello alimentado por una batería. El presupuesto inicial de cinco dólares por unidad resultó inalcanzable, según ha reportado Hackster.io.
El primer prototipo, con un diseño hexagonal, incorporaba un microcontrolador ESP32, una pequeña pantalla a color, LEDs direccionables y funcionalidades NFC. No obstante, las pruebas iniciales revelaron problemas de hardware: un error en la selección de componentes llevó a la instalación incorrecta de un condensador en lugar de un inductor, y la conexión directa del cable plano flexible de la pantalla a la PCB resultó inviable para la producción en masa. Las revisiones posteriores corrigieron estos fallos, reemplazando la conexión de la pantalla por un conector FPC y rediseñando la PCB para asemejarse a una consola de videojuegos portátil en miniatura. La funcionalidad NFC también fue revisada, ya que el chip original solo operaba como etiqueta y no como lector.
En el ámbito del software, las credenciales ejecutaban un firmware diseñado a medida que transformaba el dispositivo en una plataforma programable. Un entorno de ejecución Lua permitía a los asistentes desarrollar sus propias aplicaciones, mientras que un editor de código basado en navegador simplificaba la programación. Una shell integrada facilitaba el acceso a archivos y configuraciones. Las insignias también soportaban interacciones inalámbricas, como el intercambio de información de contacto mediante Bluetooth y un acelerómetro.
La fase de producción a gran escala introdujo nuevos desafíos. Durante una serie de validación de cincuenta unidades, se detectaron errores de montaje, como circuitos integrados mal orientados. Un problema crítico fue la posibilidad de que la inserción incorrecta de las baterías generara humo en las placas. El equipo respondió implementando un FET para protección contra polaridad inversa y colaboró con el fabricante para resolver los problemas de ensamblaje. La producción final, que comenzó a finales de junio, incluyó 1.750 credenciales ensambladas para los asistentes y 750 placas sin componentes para voluntarios. El coste final por unidad ensamblada ascendió a aproximadamente 11,60 dólares, sin incluir gastos de desarrollo ni accesorios. Tras más retrasos de fabricación y pantallas defectuosas, el envío llegó el 20 de agosto, casi un mes antes del evento.
Una vez inaugurado Hack the North en septiembre, los asistentes demostraron rápidamente la versatilidad de las credenciales, utilizándolas para proyectos que iban desde juegos multijugador y un juego de ritmo hasta una interfaz para controlar vehículos a distancia y una versión en red mesh del juego Among Us. Los diseños de hardware, el firmware y un emulador basado en navegador han sido publicados como proyectos de código abierto, consolidando las credenciales no solo como un identificador, sino como una plataforma de desarrollo significativa para la comunidad.
Datos clave
| Cantidad de credenciales producidas | 1.750 unidades |
|---|---|
| Costo unitario aproximado (sin desarrollo/accesorios) | 11,60 $ |
| Microcontrolador principal | ESP32 |
Fuente original: Hackster.io







