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Los estudiantes universitarios usan IA sin comprender sus implicaciones

Una investigación revela que el uso extendido de herramientas como ChatGPT no va acompañado de una formación adecuada sobre su funcionamiento y límites.

La inteligencia artificial ha arraigado en la rutina académica de los estudiantes universitarios. Herramientas como ChatGPT son ampliamente utilizadas, generando satisfacción entre quienes las emplean por su facilidad de uso, inmediatez en las respuestas y capacidad para ahorrar tiempo. Sin embargo, un estudio reciente, publicado por The Conversation España, pone de manifiesto que este uso habitual coexiste con una formación escasa y un bajo dominio percibido de estas herramientas.

Los modelos de lenguaje, base de estas aplicaciones, generan texto a partir de patrones y contexto, lo que les permite ofrecer explicaciones útiles. No obstante, también pueden producir errores o fabricar información con una fluidez que se confunde fácilmente con conocimiento contrastado. La investigación señala que el desconocimiento de este funcionamiento incrementa la probabilidad de que los estudiantes acepten respuestas convincentes como hechos verificados, sin capacidad para evaluar su veracidad o identificar posibles sesgos inherentes a los datos de entrenamiento.

Esta situación no pasa desapercibida para el propio alumnado, que expresa preocupaciones sobre el plagio, la fiabilidad de la información y la integridad académica. A pesar de estas inquietudes, la mayoría de los estudiantes encuestados no ha recibido formación específica sobre IA, y una proporción significativa afirma que las implicaciones éticas de estas tecnologías no se han abordado durante su trayectoria universitaria. Esto sugiere que, aunque los estudiantes son "nativos digitales" en el manejo de interfaces, carecen de una "alfabetización en IA" que les permita entender cómo se producen las respuestas, qué datos entrenan los sistemas o qué sesgos pueden reproducir.

La solución propuesta no radica en la prohibición de una tecnología ya integrada, sino en la alfabetización. Comprender los principios básicos de funcionamiento de la IA, saber formular peticiones, verificar resultados, contrastar fuentes y proteger datos, son habilidades esenciales. La evidencia disponible sugiere que la formación específica puede mejorar la confianza del alumnado, su comprensión de las normas y su capacidad para un uso académico responsable, tanto en estudiantes como en futuros docentes.

Fuente original: The Conversation Espaa

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