Barbara Mazzolai propone la robótica de la sostenibilidad
Barbara Mazzolai, asociada a la dirección de robótica y directora del Laboratorio de Robótica Blanda Bioinspirada del Instituto Italiano de Tecnología en Génova, ha presentado una nueva perspectiva en el campo de la robótica. Tras una trayectoria marcada por la inspiración en la naturaleza para el desarrollo de sistemas robóticos basados en organismos como pulpos, raíces de plantas y semillas, Mazzolai aboga ahora por la creación de un nuevo dominio de investigación al que denomina «robótica de la sostenibilidad».
Según un manifiesto publicado en Nature Machine Intelligence en julio, coescrito por Mazzolai y sus colaboradores, esta iniciativa define una visión para concebir robots que mejoren la interacción entre la naturaleza, la sociedad y la tecnología. Los principios fundamentales de la robótica de la sostenibilidad se articulan en torno a tres pilares: asegurar que los robots generen un impacto ambiental mínimo, garantizar su accesibilidad para personas de todas las regiones y contextos socioeconómicos, y que su funcionamiento sea «simbiótico», proporcionando beneficios tanto para los seres humanos como para el entorno natural.
Mazzolai enfatiza la necesidad de integrar la sostenibilidad como un componente esencial en el diseño desde las primeras fases. Su visión incluye la consideración del ciclo de vida completo de los robots, promoviendo que, al final de su vida útil, estas máquinas puedan ser reutilizadas, recicladas o, incluso, biodegradadas. Este enfoque responde a la preocupación por la huella ecológica de las tecnologías modernas, muchas de las cuales han sido desarrolladas sin una evaluación exhaustiva de su impacto al final de su existencia.
El desarrollo de su carrera, que comenzó en la biología antes de transitar hacia la ingeniería, ha dotado a Mazzolai de una perspectiva única. Ha liderado proyectos como el de un robot inspirado en las raíces de las plantas, capaz de explorar el subsuelo de manera eficiente mediante un sistema de impresión 3D miniaturizado en su punta, que reduce la fricción y el consumo energético. Este dispositivo también incorpora sensores para la detección de obstáculos, nutrientes y agua. Como detalla IEEE Spectrum, esta trayectoria subraya su convicción de que la innovación tecnológica debe orientarse hacia soluciones que apoyen la preservación del planeta.
Necesitamos reducir la huella de nuestra tecnología. Se trata de pensar de una manera diferente para abrir nuevas posibilidades para la robótica y para la sociedad.
Barbara Mazzolai, Directora asociada de robótica en el Instituto Italiano de Tecnología
Fuente original: IEEE Spectrum







